San Telmo, tangos y alfajores. Emiliano, YPF y las Malvinas

Un jueves de abril de 2005, 20:00 de la tarde en la preciosa y encantadora Buenos Aires. Sopla una suave brisa con sabor a café cuando pongo el pie en la avenida Colón camino de casa. La Universidad está lejos, pero no tengo prisa para llegar, el estrés y la necesidad de no parar de hacer cosas quedaron en casa hace ya unos meses, y no me parece que se viva mal así. El 29 pasa acelerando dirección Santa Fe. Sin preocupación alguna lo observo alejarse mientras me rasco el bolsillo buscando un peso. Cruzo la calle y me apodero de un alfajor Águila. Bendita rutina, benditos alfajores, cuanto os voy a echar de menos!

San Telmo aparece como sueño, en el que el tango se escapa por debajo de las puertas de los bares como el humo del tabaco, mientras las calles se llenan de cultura y historia en forma de conversaciones y pinturas abstractas. Pasear por San Telmo es un éxtasis indescriptible, más cuando te sientes del lugar y caminas sin prisa, sin fecha de marchar, sin billetes de vuelo o monumentos que visitar. Ya lo escribió Ernesto Rondo en un tango fabuloso:

“Me preguntan muchas veces
porque causa canto el tango
y que quieren que les cante?
si en San Telmo… yo nací!
soy de un barrio milonguero
que fue cuna del candombe…
y es allí que me hice hombre,
por eso yo canto así”

Emiliano me recibe en la cafetería fumando, cómo fuma este tipo! Pero qué interesante es hablar con él, cómo hace bailar las palabras para que parezcan dulces. Nunca una subordinada pareció más preciosa que cuando las entona Emiliano en sus tardes charlatanas. Y es que el argentino profundo, bien hablado, con la gravedad de un tango es un poema para los oídos, y el que crea que sirve solo para ligar se puede ir al carajo. Cómo siempre, hablamos un poco de todo. Me siento poco esplendido con mis frases cortas y obviedades castellanas, así que disfruto escuchando las reflexiones de alguien mucho más audaz y interesante. Cuánto voy a echar de menos también a Emiliano!

Antes de pisar Argentina desconocía la pasión con la que la gente vive su historia. Me sorprendió el relato subjetivamente nacionalista que hacen de ella, pero qué fascinante es observar como una sociedad culta conoce su pasado y reflexiona sobre él. Bendita cultura que florece placeres en las bocas ajenas! Malvinas, peronismo, Aerolíneas, corrupción, YPF, qué placer tratar temas de tal calibre en una cafetería con cualquier porteño Clarín en mano. Y es que si algo no habían olvidado los argentinos es que las Malvinas eran suyas y YPF lo debería volver a ser. Los ingleses son unos pelotudos que les robaron sus islas (si, aquellas islas donde Argentina mandó a la muerte segura a chavales sin experiencia y mal equipados) pero Maradona les dio su merecido en el Mundial del 86. La bandera argentina espera en el aeropuerto de Ushuaia para ser izada de nuevo en sus islas más codiciadas. Lo de YPF era esperable, la pasión con la que los argentinos viven la suerte de sus compañías contrasta con la frialdad con la que nosotros tratamos a las nuestras. Y está el peronismo claro. Y el populismo, que también. Qué mal vamos cuando confundimos un estado con una empresa, y tachamos de traición al pueblo español una expropiación y no lo hacemos cuando nos hunden aún más en la miseria en la que estamos metidos. Así somos, así hacen que pensemos, y así nos va.

El otro día una porteña me contaba la teoría de que cada 10 años, más o menos, y generalmente a finales de año, Argentina sufre una crisis. Sin duda parece que este año toca, al menos vamos por el camino. Me ha sorprendido que Argentina se haya atrevido con una empresa española, aunque YPF siempre estuviera en el corazón de los argentinos. Pero está el peronismo claro. Y el populismo, que también. Ai España….qué grande eras o creías ser en esos tiempos en los que ponías los pies encima de la mesa con Bush, y sacabas pecho y te creías inmortal. Cuando asomabas la cabeza en el G-8 y querías jugar a ser rica y poderosa como ellos. Y mírate ahora, que solitas estás, cómo ladras como perro encerrado, cómo duele ver el desierto más allá de tus murallas. Tan sola y pobre que nadie te ha defendido, tan sola y pobre que los que hasta hace poco mirabas entrar de reojo y malpensando ahora te dan calabazas. Pregúntate porqué a ti y no a otros, porque YPF y no las Malvinas, quizás has sido la niña repelente de la clase, aquella que saca pecho y chilla más que las demás, pero que cuando necesita ayuda se descubre sola.

Porque cooperar no es (solo) ayudar a los pobres ni las ONG’s son agencias de viajes

Pozos, escuelas, caminos, hospitales, planes de urbanismo, sensibilización de la población, letrinas, casas, huertos. En los últimos 20 años la cooperación ha desarrollado miles de proyectos en docenas de países con el objetivo de mejorar la calidad de vida de su población. Desde el movimiento por el 0,7%, allá a principios de los años 90, hasta el año 2009, la considerada como la época dorada de la cooperación ha sido bien aprovechada por todos aquellos que han intervenido: voluntarios, expatriados, ONG’s, países “ayudados”, etc. (nótense las comillas).

Ahora bien, desde hace un tiempo algunos escépticos se preguntan, a mi entender con bastante sentido, el porqué de tanta ayuda al exterior, porqué dedicar tanto dinero y esfuerzo en ayudar a los otros con todo lo que tenemos nosotros encima. ¿Cómo es posible construir hospitales en otros países mientras recortamos el gasto sanitario aquí? ¿Qué sentido tiene construir escuelas en el exterior cuando aquí miles de niños estudian en barracones cada vez más llenos? Digo que entiendo que alguien se lo pregunte no porque lo comparta, sino porque me parece que es el resultado de no haber sabido transmitir la importancia de la cooperación también en nuestra sociedad.

Me pregunto ¿cuánta gente conoce el trabajo que hacen las ONG de su alrededor? ¿Alguien sabe cuántas escuelas, letrinas u hospitales se han construido gracias a sus impuestos? ¿Somos conscientes del tremendo trabajo realizado en muchos lugares que ha permitido la mejora de la calidad de vida de miles de personas? Sin duda si hay algo que criticar a la cooperación es que no ha sabido aprovechar su época dorada para crear un movimiento solidario amplio y generalizado, que haya transmitido la necesidad de cooperar, tanto para ayudar a los demás como para mejorar nosotros mismos.

La primera vez que me interesé por una ONG llamé para explicar que quería cooperar ese verano en algún proyecto. De esto hace ya muchos años, y la respuesta que recibí fue clara y memorable: “Esto no es una agencia de viajes”. La vergüenza que sentí en ese momento se transformó rápidamente en reflexión. ¿Por qué quiero cooperar realmente? ¿Es por “ellos” o realmente es por mí? ¿Si quiero ayudar a los demás, porqué tengo que irme a otro país a hacerlo? Desde entonces y hasta ahora han pasado muchos años, pero nunca he acabado de contestarme del todo a estas reflexiones. Es más, con el tiempo y varios proyectos de cooperación a las espaldas me han asaltado muchas dudas más: ¿en qué grado ha mejorado realmente la calidad de vida de las personas a las que he intentado ayudar? ¿Tantos proyectos llevados a cabo, han incidido de alguna manera en la raíz real de los problemas, o han sido simples parches temporales? ¿Qué grado de responsabilidad tenemos en nuestro día a día sobre las desigualdades? Si es mucho como me temo, ¿qué sentido tiene trabajar lejos de aquí olvidando que el inicio del mal lo tenemos en casa? Y si esto es así, ¿por qué la cooperación casi siempre ha trabajado en una sola dirección?

La cooperación para el desarrollo es un movimiento joven, que ha evolucionado mucho y deberá hacerlo mucho más en los próximos años si quiere adaptarse a los problemas y a las realidades actuales. Que un grupo de voluntarios cruce el mundo para construir una escuela y vuelva a casa ha pasado a la historia, porque es caro, porque no resuelve el problema real y porque en pocos años habrá que volver para rehabilitarla. No, así no, así solo se crean uniones de dependencia. La cooperación debe ser un movimiento fundamental en la educación de nuestra sociedad, debe impregnar las aulas de las escuelas, debe sentirse en cada rincón de la calle. Porque la cooperación es necesaria porque nosotros la hemos hecho imprescindible con nuestra manera de vivir, porque tenemos la responsabilidad de ayudar a los que nosotros hemos metido en el agujero, porque si no cambiamos el problema no habrá solución por muchos parches que enganchemos. Y el problema no está allí, el problema está aquí.

Los recortes obligan a replantearse qué tipo de cooperación podemos realizar, a reflexionar sobre dónde tenemos que incidir y a preguntarnos cuestiones hasta ahora supuestas. Buena oportunidad para demostrarles a todos aquellos escépticos que la cooperación es imprescindible, innegociable. Porque la cooperación ya no es (solo) ayudar a los pobres, la cooperación es educación, es compromiso, es coherencia y es salud, la cooperación también es mejorar nuestra sociedad para mejorar la calidad de vida de cada una de las personas de este planeta.

Reflexiones sobre cooperación de un lunes de primavera

Entrevista sobre PhotosForFreedom

Entrevista publicada el 20 de septiembre de 2011 en la web http://www.kallejeo.com

Amadeu Deu trabaja en la Universidad Politécnica de Barcelona pero siempre ha estado involucrado en proyectos de cooperación, en Perú, El Salvador y también en Sant Boi. Hace dos años creó la ONG Photos for Freedom junto con 3 compañeros. Venden fotos solidarias por Internet a un precio solidario.

¿Cómo surgió la idea de crear esta ONG?

Siempre he tenido mucho interés en temas o proyectos de cooperación. Pero la mayoría de horas que tengo la mente un poco concentrada las dedico a otra cosa muy diferente. Me marché a vivir fuera unos meses y allí me di cuenta de que necesitaba llenar mi tiempo libre con más actividades solidarias. La idea me vino a la cabeza un día paseando por Dublín…

¿Cómo funciona Photos for Freedom?

A través del blog, la gente nos puede donar las fotografías que quiera, enviándolas a photosforfreedom.org@gmail.com. A las personas que les guste alguna foto de nuestro blog, las puede comprar. El dinero recaudado se envía a diferentes ONG’s. Trabajamos con varias organizaciones pequeñas que conocemos bien: Fundación Kassumay, San Miguelito y Ensenyament Solidari, de Sant Boi, otra de BCN y otra de Perú.

“El dinero recaudado se envía a diferentes
ONG’s: Fundación Kassumay, San Miguelito
y Ensenyament Solidari, de Sant Boi”

Pero esta ONG tiene alguna peculiaridad…

No trabajamos como el resto de ONG’s. Nosotros no colaboramos con ninguna ONG en concreto, por eso no recibimos ninguna ayuda ni subvención y esto dificulta bastante, sobre todo al principio. La idea inicial era que la web funcionase sola, pero necesitábamos pagar a alguien experto para que lo hiciera y no teníamos dinero. Entonces creamos el blog, más fácil de gestionar por ahora.

¿Está funcionando bien el proyecto?

La gente da muchas fotos, pero compra pocas, sobre todo por Internet. Estamos presentes también en ferias y muestras. En la feria de la Puríssima de Sant Boi vendimos más de 60 fotos, todo un éxito.

¿Por ejemplo, a qué os dedicáis ahora mismo?

Actualmente estamos haciendo exposiciones con nuestras fotos por varias salas y universidades para dar a conocer nuestro proyecto. Estamos recogiendo muchas fotografías, para poderlas vender luego. Hasta ahora tenemos ya más de 300 fotos.

¿Qué es un precio solidario?

Esto es una gran discusión…Hay gente que solidaridad lo entiende como un precio de mercado normal y otra gente que piensa que tiene que ser más bajo…vendemos las fotos a 2 euros en digital. En lámina son 6 euros y con un marco, 10 euros. Es un precio muy bajo.

¿Crees que la ciudadanía de Sant Boi es solidaria?

Según mi opinión y experiencia, la gente de Sant Boi es poco participativa en general. La gente que se involucra es un grupo reducido, que siempre somos los mismos. Hay muchas ONG’s en la ciudad, eso significa algo muy positivo. En la muestra Barrejant de Sant Boi por ejemplo, siempre hay entidades y mucha gente…Quizás soy muy idealista, pero para mí todo el mundo debería ser un poco más solidario.

¿Algún fotoperiodista o fotógrafo famoso ha colaborado con vosotros?

Un periodista de Egipto que está cubriendo todas las revueltas árabes se ha comprometido a que cuando vuelva a Barcelona, nos cederá fotos suyas.

Primavera Árabe

“La revolución de los jazmines”: el milagro tunecino del mártir Mohamed Bouazizi

17 de Diciembre de 2010. Sidi Bouzid, un tranquilo pueblo del interior de Túnez. Los niños corren por la avenida Mohamed V en dirección al colegio mientras algunos hombres toman té tras la visita a la mezquita Abu Bakr Assedik. Parece un viernes normal. Un hombre y una niña pequeña salen de su casa. Él, Mohamed Bouazizi, 26 años, ingeniero informático y ella, su hermana pequeña que va al colegio. Mohamed es el mayor de 7 hermanos y el único que trae dinero a casa tras la muerte de su padre cuando él tenía 10 años. Ha estudiado informática, pero como para la mayoría de jóvenes tunecinos eso no significa absolutamente nada. A diario docenas de jóvenes de Sidi Bouzid acuden a los centros de gobernación con sus títulos en mano para pedir un empleo que nunca llega, así que Mohamed vive de la venta ambulante de frutas y verduras. Parece un viernes normal.

Sidi Bouzid (Demotix Images)
Sidi Bouzid (Demotix Images)

Túnez ha sido gobernado desde 1987 por Zine El Abidine Ben Ali. Tras un inicio en el que limitó el número de mandatos y ejerció una política social basada en la creación de un fondo destinado a los más pobres y de un sistema de seguridad social, con el paso de los años su poder ha ido en aumento hasta no conocer límites. La prohibición de los partidos de izquierda y de los no afines al régimen ponen en duda los resultados electorales obtenidos hasta la fecha, en los que Ben Ali roza o supera siempre el 90% de los votos. Aumento del precio de los alimentos básicos, subida del paro que mantiene muchas familias con ingresos casi inexistentes, arrestos multitudinarios a los críticos con el régimen, perpetuidad en el cargo, dominio sobre la prensa y los sindicatos…la dictadura tunecina.

Mohamed coloca su puesto de venta. Sitúa las verduras y limpia la fruta para que reluzca. Los ingresos apenas dan para mantener a toda su familia, pero no hay otra cosa que hacer más que acudir día tras día a la cita con su carrito y sus frutas y verduras. Parece un viernes normal. Aún así, el día se empieza a torcer con la llegada de dos policías, quieren saber si Mohamed tiene licencia para la venta ambulante. No la tiene. Tras una fuerte discusión en la calle, la policía confisca el carro. Mohamed sabe que sin su carro no hay dinero para su familia, así que decide presentarse en el ayuntamiento para reclamar que le devuelvan sus pertenencias. Ante la negativa, Mohemed Bouazizi, harto de vivir en un país sin trabajo, sin justicia y sin libertad, en un país gobernado por una dictadura corrupta que no ofrece futuro a los jóvenes, y desesperado por haberse sentido humillado, decide quemarse públicamente frente al Ayuntamiento. Convertido en antorcha humana, da unos pocos pasos antes de caer de rodillas, apoyando sus manos en el suelo. Finalmente, se desploma.

Mohamed Bouzazizi quemándose "a la gonzo"
Mohamed Bouzazizi quemándose “a la gonzo”

Mientras es trasladado al hospital decenas de vecinos protestan en las calles en solidaridad con Mohamed. Aquí podría haber terminado la historia, pero la verdad es que precisamente aquí es donde todo empieza. Ese 17 de Diciembre de 2010, ese viernes normal en Sidi Bouzid empezó a cambiar la historia de Túnez y de todo el mundo árabe. La Primavera Árabe ha llegado.

Primavera Árabe
Primavera Árabe (de www.madrilonia.org)

(añadido en enero de 2012)

Viajo a Túnez en diciembre de 2011. Mohamed Bouazizi es venerado en eslógans, pintadas y banderas por todo el país. Compro unas postales. La cara de Mohamed y su carrito de frutas y verduras son los protagonistas de los sellos, con el título de “Revolución de la Dignidad”. No hay y nunca habrá sellos suficientes para homenajear a todos los sacrificados de esta revolución. Gracias a todos ellos y a ellas hoy millones de tunecinos y tunecinas disfrutan de un país más libre, menos corrupto, más digno.

Sello donde aparece Mohamed Bouazizi
Sello donde aparece Mohamed Bouazizi

World Press Photo 2011

Ayer se inauguró una exposición con las 170 ganadoras de los premios World Press Photo 2011 de fotoperiodismo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB). La directora de la Photographic Social Vision, la fundación que año tras año nos hace disfrutar de esta exposición, comenta que “las imágenes premiadas deben reunir tres ingredientes: emocionar, informar e interrogar”. Y así es.

12 de Enero de 2010, 16:53, Puerto Príncipe (Haití). El terremoto más fuerte registrado en la zona desde 1770 mata más de 315.000 personas y deja más de 350.000 heridos y más de 1.5 millones de personas sin hogar. Está considerada como una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia. 15 de Enero, los cadáveres se amontonan por todas partes. En el hospital general un hombre tira el cuerpo sin vida de un niño al depósito de cadáveres.

Cárcel de Pademba Road, Sierra Leona. Más de 60 presos pelean por agua, arroz y jabón en su celda de 30 metros cuadrados.  Solo hay un cubo para las necesidades. Uno de ellos, Abu Sesay, de 16 años, ha sido condenado a dos años de prisión por robar un bolso. Vive desde los 9 años solo en la calle. Abu afirma que “Vine a una cárcel de adultos porque el policía que me detuvo no creyó que tuviera 16 años, basándose en mi vello púbico”

Bibi Aisha. Con 12 años fue entregada junto a su hermana a un guerrero talibán para saldar una “deuda de sangre” de su tío. Varios años después, Aisha es obligada a casarse con el talibán quien la mantiene encerrada en un establo, donde es azotada y violada frecuentemente. Aisha consigue escapar pero es encontrada en Kandahar por su marido, quien la devuelve a casa y le corta las orejas y la nariz en cumplimiento de la orden de un juez talibán. Según la cultura pashtum, cuando un marido es avergonzado por su esposa es como si perdiera la nariz, por lo que se impune un castigo recíproco.

Estas son algunas de las historias que encierran las fotografías de esta exposición, historias reales y crueles, historias increíbles y desoladoras, algunas de ellas conocidas y otras del todo anónimas. Las imágenes y sus historias, junto con las luces y las sombras de la exposición consiguen despertar un cierto impacto emocional a quien la visita, un cierto malestar humano por ver y no hacer nada, por saber y no actuar. Un sentimiento tan intenso y tan humano como la capacidad de olvidarse de él una vez la última de las fotografías desaparece de la vista. Yo recomiendo ver esta exposición para sentirse, aunque solo sea el tiempo que dura la visita, un poquito más humano. Al salir, que cada uno haga lo que pueda.